Recordé de un momento a otro, un dulce olor a recuerdos, una cálida mano en mi espalda que realmente ya no está, un extraño sabor de un beso que imagine mientras veía tu cara a través del espejo, aun estas ahí y te veo sonriéndome y abrazándome entrelazando tus dedos en mi cabello y con tu otra mano acariciando mis frías mejillas de un extraño color rosado. Mi extraña imaginación sigue llevándome a aquel mundo fantasioso en el cual escucho tu voz y tu risa, te escucho una vez más decirme te amo al oído, veo mi piel erizarse y mis mejillas sonrojarse, pero todo está en mi mente, es solo un mal juego. NO puedo evitar cerrar los ojos y verte nuevamente, y es que no quiero abrirlos, porque si ahí te vas a quedar, cerrare mis ojos por siempre solo por verte.
Un escalofrió recorrió desde mi espalda hasta mi cuello, abrí mis ojos y tu imagen desapareció por completo, tu olor, tu calidez, todo desapareció y comprendí que todo había sido una ilusión creada por mi mente.
En ese instante, quise dar media vuelta y correr nuevamente hacia ti, después de todo no sabría si te vería de nuevo, pero mi cuerpo y mi mente no estuvieron conectados, mi mente quería devolverse, mi cuerpo solo siguió su continuo ritmo sin mirar atrás, sin siquiera mirarte nuevamente, porque posiblemente esa sería la última vez, pero mi mente estaba en otro lado, no en mi cuerpo, el solo actuaba por inercia. Aun sentía ese dulce sabor, esa cálida mano y tu voz resonar en mi cabeza una y otra vez, reproduciendo aquel último momento, que aunque no fuese real, estuvo ahí un instante y creí en el, en aquellas palabras rotas y torpes, en ese momento quisiera haberte dicho tantas cosas, pero simplemente no pude y si, lo admito, fue por cobarde, tuve un miedo a quebrarme frente a tus ojos, por eso que en aquel corto trayecto evite mirarte a los ojos, porque si lo hacía no sabría decir que hubiese pasado conmigo, solo me bastaba aferrarme a ti, a tu aroma y tu calor y guardar en mi mente cada momento, y si, lo asumo, mi gran problema es hablar mucho y no aprovechar los momentos, porque después nunca se repetirán.
Siento que mi vida se torna un poco extraña, es como un cd rayado que reproduce una y otra vez las misma parte, en mi caso nuevamente se repite lo de hace un año. Solamente espero que esta vez no duela tanto…

0 comentarios:
Publicar un comentario