Cuando te hablan de la incondicionalidad del amor, y de lo valioso que es un te amo, no entiendes de que te hablan, hasta que lo vives y lo sientes.
Decir te amo, no es simplemente decirlo, también es sentirlo y saber expresarlo. De las pocas veces que lo dije, me sentí segura de mi misma y de lo que sentía, nunca dude de aquel tan extraño sentimiento.
De acuerdo a la incondicionalidad, va de la mano con el te amo, cuando uno ama, siempre está en las buenas y en las malas. Así fue como quise actuar, de acuerdo a ese tipo de incondicionalidad, y así lo hice, siempre estuve en las buenas y en las malas, aunque fuesen más buenas que malas, ahí estuve siempre feliz, sin soltar jamás la mano que me saco de aquel oscuro y frio lugar.
Nunca había tenido frente a mis ojos la sensación de rendirse, pero aquí esta frente a mi desafiándome para que lo haga, porque en mis malas se me ocurrió soltarte, dejarte y seguir sola. Nunca he dejado que me acompañen en mis malas, porque estúpidamente e creído que puedo salir sola, pero no fue, ni es, ni será así.
Siempre he necesitado, sin decirlo ni expresarlo, que alguien tome mis manos con fuerza en mis malas. Pero no, nunca me di cuenta que, aunque intentaban hacerlo, yo me alejaba cada vez más. Ahora veo a lo que he llegado y no veo resultados, no veo nada más que... en verdad no veo nada, ahora que lo pienso y lo analizo, la incondicionalidad siempre será en las buenas y en las malas, yo también desee de que tomaran mi mano en las malas, como yo lo hice alguna vez.
De todas maneras, no dejare que este dolor que siento aquí dentro me dañe una vez más, que vuelva a despertar en mi aquella que nunca debí ser, ahora no. Puede que sea débil, pero soy humana, así que esto no me volverá ganar, nunca más, no por alguien, si no que por mí. Ya no dejare que todo lo que fui, vuelva a tomarme y apoderarse de lo que me ha costado construir con tanto esfuerzo, no otra vez. Pude ser débil una vez, pero no dos, ni mucho menos tres.
Aprendí que, existen mejores formar de calmar el dolor y que no necesariamente, tenga que causarme daño a mí misma, porque después no solo estará el dolor del corazón si no que, también estará aquel dolor superficial. Ya no quiero eso para mí, si tengo que destruir algo, será aquella niña llena de odio en su interior, llena de rencor y dolor, no a mí misma, porque ella ya no soy yo.
Sé que es tarde, para nosotros. Pero no es tarde para mí, no importa lo que pase de ahora en adelante, si tengo que llorar, si tengo que reír, no importa, cada cosa, buena o mala que me pase, la disfrutare, porque la vida es como una fotografía, es un momento, nada más que eso, después, ya no ocurrirá de nuevo, puede que existan muchas fotos parecidas, pero nunca igual, solo es un instante, MI instante…
No me queda más que decir que como aquel instante, te quedaste impregnado aquí, muy dentro de mí. No importa si el rencor consume todo el cariño, el amor y los recuerdos; eso no quitara que haya pasado y que haya sido real, porque fue un instante, nuestro instante.
No estoy triste, pero tampoco estoy feliz, pocas veces suele pasarme que estoy tranquila y pensativa, pensativa yo? Es algo que pocas veces pasa y ahora está pasando, usualmente actúo y después pienso, y es ahí cuando cometo los errores mas estúpidos, porque después analizo lo que hice y me arrepiento, no sé si pueda dejar de hacer eso, porque está en mi, es una parte de mi, pero sé que puedo intentarlo, intentando algo así, no se pierde nada.
Esa soy yo, la que ríe, aunque por dentro no tenga motivos por los cuales reír. La que llora porque sinceramente lo necesita. La que escucha, cuando alguien la necesita. La que comprende, porque intenta ponerse en el lugar de los demás, pero por sobre todo, la que siempre está ahí esperando sin cansarse ni darse por vencida, la que lucha por lo que quiere, sin importar si lo obtiene o no, ya que si no lucha por lo que quiere, no sería ella, no sería yo.
Prometí nunca ser débil, nunca caer y aunque, he caído una y mil veces, siempre me pongo de pie, no importa si tuve que arrastrarme mientras me ponía de pie, el resultado siempre fue el mismo.
No quiero dejar de ser ella, no quiero dejar de llorar, porque llorar no es debilidad, es desahogo, no quiero dejar de reír, porque reír no es estar loca, es estar feliz. No quiero dejar de enojarme, porque enojarse no es una tontera, es preocupación. No quiero dejar estar, porque siempre estuve ahí.
Si, ella soy yo. Nunca ella, nunca esa, nunca aquella, siempre he sido yo.
Las promesas, dicen por ahí que fueron hechas para romperse, pero yo, no romperé ninguna más, para siempre o por lo menos, lo que viva, ya que como siempre he dicho, los para siempre, no existen…
1 comentarios:
be stronger ♥
Publicar un comentario